Mazatlán, Sinaloa, 03 de julio de 2026.– La formación integral de las futuras intérpretes del Centro Municipal de las Artes (CMA) quedó de manifiesto durante la evaluación final de la materia Actuación aplicada al canto, impartida por el maestro Eduardo Tapia, realizada en el Foro Experimental del CMA.
Como parte del examen, las alumnas Lilia Pozos y Ashley Lizárraga presentaron dos propuestas escénicas que evidenciaron la manera en que la actuación transforma y fortalece la interpretación vocal, permitiéndoles comprender cómo una misma aria puede abordarse desde distintos contextos de ejecución sin perder su fuerza dramática.
En la primera parte de la evaluación, las estudiantes desarrollaron una propuesta teatral inspirada en la ópera Le nozze di Figaro, de Wolfgang Amadeus Mozart. Lilia Pozos dio vida al personaje de la Condesa con el aria “Porgi, amor”, mientras que Ashley Lizárraga interpretó a Susana con “Deh vieni, non tardar”. Entre ambas interpretaciones se construyeron diálogos que dieron continuidad a la acción escénica, ejercicio que permitió profundizar en la construcción del personaje, el análisis del texto y la comprensión de las circunstancias dramáticas que envuelven cada intervención.
La segunda parte del examen trasladó el trabajo hacia el formato de concierto. Antes de cantar, cada alumna presentó al público el contexto de su personaje y de su aria, para después realizar interpretaciones donde la expresividad se concentró en la presencia escénica, la gestualidad y el movimiento corporal, recursos que permiten comunicar el contenido de la obra con naturalidad y refinamiento.
En este apartado, Lilia Pozos interpretó “Dove sono i bei momenti”, mientras que Ashley Lizárraga presentó “Batti, batti, o bel Masetto”. Aunque esta última pertenece a otra ópera de Mozart, la selección permitió aplicar los mismos principios actorales desarrollados a lo largo del semestre, consolidando el vínculo entre la técnica vocal y la construcción escénica.
El acompañamiento al piano estuvo a cargo del maestro Sergio Castellanos, quien respaldó musicalmente cada una de las interpretaciones.
Con esta evaluación, el maestro Eduardo Tapia reafirmó la importancia de integrar la actuación al proceso formativo del cantante, al considerar que la técnica vocal encuentra su mayor alcance cuando se combina con una comprensión profunda del personaje, la dramaturgia y la comunicación escénica.