Mazatlán, Sinaloa 25 de abril de 2026.- Mazatlán reafirma su lugar como uno de los epicentros de la danza contemporánea en México y América Latina. Las audiciones para integrar la Generación 28 de la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán (EPDM), del Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte, se desarrollaron este viernes y sábado con una respuesta que ha superado expectativas al recibir talento nacional y reafirmar su influencia en Latinoamérica con aspirantes provenientes de diversos países del continente.
Johnny Millán, co-coordinador de la EPDM, habló de este proceso sorprendente: 53 aspirantes en total, una cifra que no se alcanzaba en años recientes. En las audiciones presenciales para ingresar a la institución participaron 47 jóvenes de Tijuana, Ciudad del Carmen, Campeche; Veracruz, Estado de México, CDMX, Michoacán, Zacatecas, Puebla, Guanajuato, Durango, Monterrey, Puerto Vallarta, Jalisco, Chihuahua, Hidalgo, Cuernavaca, Morelos; San Luis Potosí, Culiacán, Mazatlán y Los Cabos.
Además 6 jóvenes talentos de Ecuador, Chile y Panamá, participaron mediante la modalidad de audición digital.
Más allá del filtro académico, lo que se construye es una comunidad. Johnny Millán lo resume como una siembra a largo plazo: “Hemos forjado una escuela con maestros que son artistas en activo… somos una ventana muy importante en Latinoamérica”. La presencia de egresados en festivales y compañías de distintos países respalda esta afirmación y consolida el prestigio de la institución.
“Las audiciones de este año han sido una sorpresa por la cantidad de personas… 53 aspirantes… hacía mucho (tiempo) no teníamos esa cantidad”. La cifra no solo habla de interés, sino de una confianza sostenida en el modelo académico de la escuela.
El ambiente que rodea las audiciones confirma esa dimensión simbólica: jóvenes formados desde temprana hora, con la ilusión visible en el rostro, dispuestos a asumir el riesgo de dedicarse a la danza.
Para el equipo docente, cada aspirante representa una posibilidad: “Es muy emocionante descubrir sus virtudes, sus capacidades, su imaginario”, apunta Xitlali Piña, co-coordinadora de la EPDM.
La maestra, bailarina y coreógrafa, detalla que, además de los 47 aspirantes presenciales que participaron en la primera etapa, se integran 6 postulantes en línea, principalmente de Ecuador, Chile y Panamá, quienes audicionan mediante video: una estrategia que amplía el alcance de la convocatoria y posiciona a Mazatlán en el radar latinoamericano.
El proceso de selección está diseñado como una ruta progresiva y rigurosa. Xitlali Piña explica que la primera etapa consistió en una clase de ballet, una de contemporáneo y la presentación de solos preparados. Posteriormente, los aspirantes avanzan a una segunda fase centrada en la improvisación: “Ellos no tienen nada preparado, no han escuchado la música… es una música específica que se les da en el momento”, lo que permite evaluar su capacidad de respuesta, creatividad y lectura corporal en tiempo real.
La tercera etapa incorpora un examen psicométrico y una entrevista, componentes que completan un diagnóstico integral antes de la selección final. En este punto, la exigencia se vuelve más evidente.
La EPDM no solo selecciona estudiantes; articula trayectorias.
“Estamos trabajando fuerte para lograr algo verdaderamente increíble”, afirma Johnny, mientras Xitlali adelanta que los resultados finales se darán a conocer en mayo, cuando quede definida la Generación 28.
Con una convocatoria robusta, presencia internacional y un proceso formativo exigente, la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán proyecta, una vez más, su capacidad de formar talento que dialoga con México y se expande hacia América Latina. La danza, desde este puerto, continúa escribiendo futuro.