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“Del pensamiento a la función”: Cuando las ideas cobran vida sobre el escenario mazatleco

El teatro no solo se escribe, se sueña y se habita. Con la firme convicción de que las historias locales merecen un escenario, el Colectivo No vino mi mamá, integrado por las creadoras Gabs Ramírez y Giselle A. Rosas —egresadas de la generación 2024-2026 de la Carrera Técnica en Arte Teatral del Centro Municipal de las Artes— han transformado su vocación en una plataforma de impulso comunitario a través de su proyecto “Del pensamiento a la función”.

Del 25 de julio al 15 de agosto, el colectivo mantendrá abierta una invitación a la comunidad artística de Mazatlán para enviar carpetas con propuestas teatrales. Más allá de un apoyo económico, el proyecto elegido recibirá el regalo de la guía, la producción y el acompañamiento profesional para transformar un texto en una experiencia viva ante un público real.

“Tenemos un proyecto en colaboración con 360 Teatro y el Foro Negro Mostaza de Manolo Díaz, del 27 de julio al 10 de agosto, vamos a abrir la convocatoria para que gente del teatro mazatleco pueda traer sus carpetas de sus proyectos, y nosotros vamos a producir su primera obra, les vamos a enseñar cómo producir desde cero, cómo llevar su idea a un escenario”, dijo Gabs Ramírez.

Las y los interesados deberán enviar su propuesta al correo electrónico novinomimama@gmail.com, o vía Instagram en @novinomimama, la temática es libre. El objetivo es acompañar proyectos escénicos independientes desde su inicio hasta su presentación.

La magia continúa: Próximas producciones en escena

El amor por las tablas no se detiene. En los próximos meses, el Colectivo No vino mi mamá reafirmará su compromiso con la excelencia artística llevando al público historias llenas de matices y humanidad:

“Krispy Kreme” (de Manolo Díaz): Una vibrante interpretación a cargo de Carmen Rivera, Fátima Pinto y Giselle A. Rosas.

“Siempre tendremos Dallas” (de Manolo Díaz): Protagonizada por el talento de Jolette Pucheta y Lizbeth Carrizales.

“No tengo los huevos” (de Víctor Velo): Bajo la apasionada dirección de Ángel Flores.

El origen de un sueño: Colectivo No vino mi mamá

Nacido en 2025 con la colaboración de trece estudiantes de Arte Teatral, el Colectivo No vino mi mamá surgió como un refugio creativo para compartir vulnerabilidades, construir juntos y celebrar el arte en comunidad.

Su peculiar nombre es un guiño tierno a esa vieja anécdota teatral: el instante en que, desde las bambalinas, un actor busca una mirada entre la multitud y descubre que, por cosas de la vida, “no vino mi mamá”. De esa vulnerabilidad hicieron su mayor fuerza: construir un espacio auténtico, abierto e incluyente donde ningún artista emergente tenga que crear en soledad. Hoy, el colectivo continúa demostrando que cuando el talento se une, el teatro se vuelve infinito.

Más que una agrupación con una sola voz, busca ser un espacio donde artistas independientes puedan encontrarse, compartir experiencias, desarrollar proyectos y generar nuevas oportunidades de creación.

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Inspirada en el son jarocho y el fandango, Paulina Monteón estrenará

Orgullo de nuestra tierra y egresada del Centro Municipal de las Artes (CMA), la compositora mazatleca Paulina Monteón se alista para escribir un nuevo capítulo en su deslumbrante trayectoria al estrenar su obra “Huellas del Sotavento”, el próximo domingo 2 de agosto en la prestigiosa sala El Cantoral, en la Ciudad de México.

Interpretada por la Orquesta Mexicana de las Artes, esta pieza es un conmovedor tributo a la riqueza del son jarocho y al espíritu festivo del fandango, donde la tradición popular dialoga armónicamente con la grandeza de la música de concierto contemporánea.

La obra es fruto de su destacada participación en el Laboratorio de Creación de Músicas Tradicionales y de Concierto, impulsado por la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) entre agosto de 2025 y febrero de 2026. Durante esta experiencia, la autora profundizó en la esencia del fandango y el zapateado, las tradiciones del son jarocho y el son huasteco, encontrando una nueva dimensión sonora para la percusión tradicional.

En las clases nos enseñaron que el zapateado no es solo una coreografía, sino un instrumento musical con voz propia. Esta perspectiva me llamó mucho la atención y me abrió la oportunidad para experimentar con nuevas formas de integración entre tradición y creación contemporánea, explicó la joven compositora.

Uno de los elementos distintivos de la obra será la presencia del zapateado como un elemento percusivo, el cual cobrará vida bajo los pies de Daniela Astorga, hermana de la compositora, quien cuenta con más de una década de trayectoria en la danza folclórica y forma parte del grupo costumbrista Zaila Mazo, de Mazatlán.

Un talento que trasciende fronteras

Paulina Monteón continúa consolidándose como una de las voces jóvenes más brillantes de la composición e interpretación orquestal en México. Antes de continuar sus estudios de Dirección Orquestal y Composición en la capital del país, cimentó su amor por el arte en el CMA al concluir la Carrera Técnica en Música y formar parte del emblemático Coro Ángela Peralta, bajo la guía de la Maestra María Murillo.

Su madurez artística ya ha dejado huella en los escenarios más imponentes del país: en 2025, su pieza “A medio camino” fue interpretada por la Orquesta de Cámara de Bellas Artes dentro del marco del Festival Internacional Cervantino, para posteriormente cautivar en el majestuoso Palacio de Bellas Artes.

Con el estreno de “Huellas del Sotavento”, el CMA vuelve a demostrar que de sus aulas egresan valores artísticos que florecen e inspiran al público en los foros más importantes de México y de otros países del mundo.

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El Solfeo y el Canto abren nuevas posibilidades para niños y niñas en el CMA

Mazatlán, Sinaloa, 22 de julio de 2026.- En solo cuatro días de clases, 23 niños y niñas aprendieron principios de solfeo y formaron un coro para interpretar “Cielito Lindo”, acompañados al piano por la maestra Mariela Angulo.

El talento, la sensibilidad y la capacidad de aprendizaje de los participantes quedaron de manifiesto durante la clase abierta de solfeo impartida por la maestra Mariela Angulo, como parte del Curso de Verano Integral del Centro Municipal de las Artes.

Ante la presencia de madres y padres de familia, los pequeños demostraron los conocimientos adquiridos durante cuatro días de trabajo, en los que comenzaron a familiarizarse con elementos esenciales de la música, como el ritmo, la entonación, la escucha y la lectura musical.

El momento más emotivo de la jornada llegó cuando las niñas y los niños conformaron un coro para interpretar “Cielito Lindo”, acompañados al piano por la maestra Mariela Angulo. Sus voces se unieron en una canción profundamente arraigada en la identidad cultural del país y considerada popularmente como un segundo himno nacional de México.

La presentación permitió a las familias observar que el acercamiento a las artes puede generar resultados visibles en poco tiempo cuando existe disposición, acompañamiento docente y entusiasmo por aprender.

La maestra Mariela Angulo destacó que el ejercicio coral presentado fue resultado de apenas cuatro días de clases, por lo que invitó a los padres de familia a dar continuidad al interés artístico de sus hijos mediante las distintas opciones educativas y formativas que ofrece el CMA.

Al concluir la clase, la docente abrió un espacio para responder preguntas. Una de las principales inquietudes fue cómo identificar si una niña o un niño posee habilidades para estudiar alguna disciplina artística.

Angulo explicó que la respuesta estaba frente a ellos: los participantes habían conseguido escuchar, coordinarse, seguir indicaciones musicales y cantar colectivamente una obra representativa de México. Más que esperar una señal extraordinaria, señaló, es importante observar el interés, la emoción y la disposición que muestran los menores al entrar en contacto con la música y las artes.

La clase abierta también se convirtió en un reconocimiento para cada participante. Su gusto por cantar, crear, imaginar y aprender representa una capacidad que merece ser estimulada.

El Centro Municipal de las Artes ofrece a niñas, niños y jóvenes un espacio para descubrir y desarrollar sus capacidades en diferentes disciplinas. La experiencia vivida en el Curso de Verano Integral confirma que una vocación artística puede comenzar con una canción, una clase y una familia dispuesta a acompañar.